Cádiz, 22 de noviembre de 2012
El PSOE reclama a Diputación un aumento del gasto social para paliar los problemas de vivienda
El PSOE reclama a Diputación un aumento del gasto social para paliar los problemas de vivienda
El Grupo
Socialista plantea al Pleno la necesidad de “paralizar todos los procesos de
desahucio que afecten a la vivienda habitual en casos de insolvencia
sobrevenida”
La propuesta
plantea a la Junta “reforzar la política de alquiler social como medida
paliativa de cara a las familias expulsadas”
El Grupo Socialista de Diputación ha presentado una
propuesta al próximo Pleno en la que reclama a la Corporación provincial “que
colabore con el Gobierno de la Junta, reforzando la coordinación y ampliación
del gasto social dirigido a paliar los problemas de vivienda”. El portavoz del
Grupo Socialista, José María Román, ha destacado que “con el estallido de la
crisis y el aumento del paro, miles de personas han llegado a una situación
límite que no les permite cubrir sus necesidades básicas, y entre ellas el pago
de la vivienda habitual de una familia. Y esa situación obliga a todas las
Administraciones a tomar partido en su defensa y protección”.
“Es necesario reaccionar para evitar que todas las
consecuencias de la crisis recaigan sobre la parte más vulnerable del contrato
hipotecario; y en cambio, las entidades financieras, que son una parte responsable
de esta crisis en buena medida y sobre las que el Gobierno ha planteado un
rescate con dinero público, mantengan su posición de fuerza en la ejecución
hipotecaria cuyo resultado es la pérdida de la vivienda para miles de familias”,
ha señalado el propio José María Román, quien ha destacado que la propuesta
socialista recoge que “estamos viviendo un tsunami social que nos desborda y
produce un enorme daño a la cohesión social. A pesar de las dificultades y
limitaciones para actuar desde el ámbito municipal y provincial, creemos que es
imprescindible un pronunciamiento de la Diputación y de los diputados de esta
institución”.
La propuesta, enmarcada en el contexto del drama
social que suponen los desahucios de vivienda que han padecido decenas de miles
de familias en los últimos meses, reclama igualmente “una suma de esfuerzos a
todas las instituciones, organizaciones y agentes sociales”. El objetivo de
fondo de esa unión de voluntades es “frenar los desahucios, promoviendo un
cambio de la legislación hipotecaria en línea con la Proposición de Ley de
medidas contra el desahucio, el sobreendeudamiento y la insolvencia que el
Grupo Parlamentario Socialista registró el 24 de octubre en el Congreso de los
Diputados y una paralización de todos los procesos de desahucios que afecten a
la vivienda habitual en casos de insolvencia sobrevenida hasta que no se
materialice la entrada en vigor de la nueva ley por el procedimiento de
urgencia”.
Asimismo, la propuesta socialista pretende instar al
Gobierno de la Comunidad Autónoma a mejorar el servicio de mediación
hipotecaria al mismo tiempo que refuerza “su apuesta por la política de
alquiler social como medida paliativa de cara a las familias que se vean
expulsadas de su vivienda habitual”. En este mismo sentido, se plantea además
que la Diputación colabore con la Administración autonómica, reforzando su
coordinación en esta materia y haciendo un mayor esfuerzo económico en materia
de gasto social dirigido a paliar problemas de vivienda en su ámbito
territorial de competencia.
La propuesta socialista recoge en su exposición de motivos el rechazo al
Real Decreto aprobado por el Gobierno del PP el pasado jueves “porque no
soluciona el problema de los desahucios en su dimensión real, al quedar
excluidas de las medidas del Gobierno miles de familias que van a seguir
sufriendo igual que ahora su dramática situación. No hay un compromiso claro y
firme del Gobierno de reformar en profundidad la normativa en materia
hipotecaria, para acabar con los actuales abusos de los bancos”. De ahí que, en
línea con la declaración firmada recientemente por los alcaldes y alcaldesas
socialistas de toda España, el Grupo de
Diputación considere que “la moratoria aprobada por el Gobierno es tan
restrictiva que van a ser más las familias que no van a poder beneficiarse de
ella que las que sí podrán hacerlo. La moratoria discrimina a las familias de
un modo poco objetivo, y solo paraliza el desalojo de la vivienda; pero el
resto de la ejecución sigue adelante. Es decir, la familia sigue dos años más
en la casa pero se queda sin la propiedad de su vivienda”.
No hay comentarios:
Publicar un comentario